Con el paso de los años los medios de comunicación han
ido tomando un peso mucho más importante en nuestra sociedad. Cada vez los
niños pasan más horas frente a la televisión, lo cual provoca que esta se
convierta en un factor social muy relevante puesto que es transmisora de
valores, actitudes, conocimientos, etc. Ante este hecho estamos obligados a
hacernos una pregunta, ¿son educativos los programas que se emiten? ¿Hasta qué punto
influyen en el progreso o en la involución de nuestros alumnos?
Bajo mi punto de vista creo que los contenidos que se
emiten en la televisión, en líneas generales son totalmente dañinos para su
proceso educativo puesto que la cantidad de programas basura que emite, en relación
con los programas de tipo educativo es mucho más favorable para los primeros.
En nuestros días vivimos en una sociedad cuyas inquietudes culturales dejan
mucho que desear. Un ejemplo de esto es que al grueso de la población le
interesa mucho más lo que le sucede a una concursante del reality show ``Gran
hermano´´ que un debate político o la lectura de un tema de actualidad que es
publicado en un periódico. Todo esto resulta difícil de entender desde el
punto de vista educativo, ya que ¿por qué escogemos como prioridad el visionado
de programas como el mencionado anteriormente, en lugar de elegir otros que nos enriquezcan mucho más? ¿Qué nos aporta lo
que un grupo de gente haga con su vida dentro de una casa?
Siguiendo por esta línea observamos también que ha bajado el nivel educativo de los dibujos animados que se emiten. Hemos
pasado de dibujos como La Abeja Maya, Érase una vez, Marco, a dar paso a paso a
otros del tipo Digimon, Transformes, etc. ¿A qué se debe este cambio?
Según mi parecer creo que debemos de
responsabilizarnos en mayor medida del consumo diario de televisión que
realizamos. De igual forma pienso que tenemos que evitar que los
niños vean una serie de programas que no son aconsejables para ellos puesto que
los contenidos no son educativos y no repercuten de forma positiva en su
formación. Para lograr esto se debe de hacer un consumo de televisión que sea
mucho más enriquecedor, para ello los padres juegan un papel muy importante.
Los padres son el espejo donde el niño se mira, precisamente por esto deben
hacer un consumo mucho más crítico de televisión, para que de esta forma los
niños tengan ese refuerzo positivo en casa. Si conseguimos concienciar de esto a
las familias tendremos mucho ganado porque como bien queda reflejado en el
texto, la televisión es capaz de destruir lo que la escuela construye con mucho
sacrificio, por este motivo debemos hacer un consumo mucho más productivo de ella.
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